RESEÑA HISTÓRICA

Hace 51 años se crea el Instituto de Obra Medico Asistencial,  un 24 de junio de 1957 con domicilio en calle 46 N° 886 de la ciudad de La Plata, con un universo de afiliados de 300.000 personas, 107 empleados, 1287 médicos del interior y 425 de La Plata, 436 odontólogos y 508 farmacias. Nace entonces esta casa, por una ley provincial Nº 6.982 que en su artículo primero, establece que funcionará como entidad autárquica para actuar, pública y privadamente de acuerdo con las funciones establecidas en la norma legal citada, como una repartición estatal, bajo la órbita del –otrora- Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, conducido  por un Delegado de ese Ministerio, sin la menor participación de los afiliados que en su mayoría eran obligatorios y aportaran del 85 al 90%  de los recursos del Instituto.

Por ese entonces, el IOMA estaba compuesto por  personal en actividad dependiente de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la provincia de Buenos Aires, organismos de la Administración Pública, jubilados  y pensionados del instituto de Previsión Social de la provincia y de las municipalidades que se adhirieron, quedando excluidos aquellos funcionarios cuyos cargos eran electivos y los jueces del poder judicial, quienes podrían solicitar su afiliación voluntaria.     

En el año 1960 la Legislatura bonaerense hace efectivo para el IOMA gran parte de lo dispuesto en el articulo 14 bis de la Constitución de 1957,  por Ley  6.323, otorgando al Instituto la autarquía económica, así, los recursos del IOMA no son dineros estatales sino fondos semipúblicos.

Debiendo ser administrada por un Directorio integrado por 13 miembros, con un mandato de cuatro años, quedando integrado en la provincia  por doce Regiones.

El personal del IOMA, tanto profesionales cuanto  no profesionales, estamos regulados por el régimen de la ley 10.430, actual ley de Empleo Público de la provincia.  

El  IOMA  comenzó,  desde hace aproximadamente 20 años, a realizar contratos de personal bajo una modalidad reprochable  de  “locación de obra  y de  servicios”, siendo que la actividad de ningún modo amerita crear vínculos laborales mediante contratos a plazos determinados, si para ello tenemos en cuenta que la naturaleza de la actividad es a plazo indeterminado. Ante  estas contrataciones impropias, los   gremios  que nos nuclearon hasta la actualidad, fueron permisivos, o no han logrado alcanzar tener éxito sobre el destierro de estas modalidades frágiles  que tanto daño le hacen a los derechos subjetivos de los trabajadores.  Esta modalidad impropia,  precaria y dañina afecta a más de 600 trabajadores  y sus familias, generando a su vez un campo propicio para que prosperen los tratos discriminatorios, abusivos, extralimitaciones insoportables y sobre todo, conductas de empleo que afectan totalmente  la garantía de la estabilidad del empleado público y el derecho a la carrera escalafónaria.

Como consecuencia de las injusticias soportadas y la falta de defensas adecuadas de las entidades sindicales que cuentan con ámbito de actuación, los trabajadores, técnicos  y  profesionales del IOMA nos agrupamos, bajo una Asociación Civil denominada APIOMA,  y hoy como continuidad de ella, pero pretendiendo tener facultades para ejercer la representación sindical del conjunto, hemos decido conformarnos en un sindicato único de este Instituto.

El conjunto de los hoy nucleados en este Sindicato, hemos insistido –desde hace años-  con nuestra política asociativa, solidaria, participativa, respetuosa de los derechos laborales de todos los compañeros que nos encontramos unidos por la actividad específica, con  el propósito de poder lograr un comportamiento justo y equitativo por parte de la empleadora pública, objetivo que nunca llegaremos a lograr a no ser que actuemos bajo el régimen del modelo sindical argentino. De esta realidad nos hemos dado cuenta luego que la empleadora pública nos negara el derecho a usar la sigla APIOMA, por entender que no les era conveniente autorizarnos  a usar el agregado “IOMA”.   

Un ejemplo de este particular estado de indefensión,  es la falta de acciones sindicales que ha habido en defensa de los despidos incausados, de compañeros que cuentan – en la mayoría de los casos –  con más de 15 años de antigüedad en el trabajo, donde las modalidades contractuales aplicadas actúan como una tentación para este abuso de poder extralimitado. Al momento de celebrarse esta asamblea que hoy nos reúne,  despidieron a 9 (nueve) profesionales del IOMA de la Capital Federal; una profesional del IOMA  San Isidro; un profesional de IOMA Olavarría y tres profesionales de la Sede Central, todos sin causas que lo informen, y por el solo hecho de pretender organizarnos en esta Asociación Sindical que intentamos hacer nacer. Ningún despedido  fue o ha sido  informado o notificado fehacientemente sobre los motivos de su rescisión de contrato, ningún jefe dio explicaciones sobre el motivo que dinamiza estas conductas expulsivas. Esta situación resulta insostenible, nos afecta a todos,  incluyendo a la masa de afiliados al Instituto, dado que la inestabilidad laboral se convierte en angustia y ningún trabajador angustiado puede desarrollar plenamente sus actividades, pero principalmente, afecta a nuestras familias, las cuales sin estabilidad laboral de los jefes de hogar o garantías mínimas de trabajo que otorguen seguridad familiar,  es muy difícil desarrollarse y crecer socialmente.  De ahí, que estemos todos convencidos de organizarnos regularmente bajo este  sistema  sindical. De no ser así, jamás podremos defender nuestros derechos, el hecho que existan trabajadores profesionales y no profesionales revistando durante 20 años bajo modalidades precarias es una muestra de ello. No debemos desatender, que la estabilidad del empleo público es consagrada mediante una garantía constitucional.

Todos los trabajadores presentes en esta Asamblea  buscamos conformar una   Asociación Sindical que sea única del IOMA; que esté constituida por trabajadores elegidos dentro del IOMA, que nos preocupemos por los derechos de los trabajadores  del IOMA y los defendamos, que podamos  ejercer la representación sindical en todo el territorio de la provincia de Buenos Aires, que logremos   fundar mutualidades para proteger de manera integral a nuestras familias, que logremos la unidad total de los dependientes del IOMA, que podamos conformar una Comisión Especial del Salario que evite que tanto la depreciación económica cuanto los índices inflacionarios nos afecten de manera tan extrema como ocurre hoy en la actualidad.   Todo  estos derechos que estamos perdiendo día a día, fue el motivo del nacimiento de esta Asociación Sindical, la que en un futuro será criolla, libre y poderosa,  con la avasallante presencia de todos trabajadores  que hacemos del IOMA nuestra casa.

Es por todo lo narrado que  decidimos fundar  nuestro sindicato. Debe ser único,  propio de nuestra actividad, porque de lo contrario somos alcanzados por una política general de empleo público, que termina perjudicando nuestros intereses. Las tareas que aquí realizamos son muy específicas, muy técnicas, somos responsables de garantizar una cobertura adecuada de la salud en la provincia, no es una tarea sencilla,   resulta perjudicial que seamos alcanzados por generalidades que en nada se condicen con el desarrollo regular de nuestro trabajo. 

Debemos evitar de aquí en mas que no  sigan tercerizando el Instituto y para ello tenemos que pertenecer cada vez más al IOMA y nos comprometemos a fundar un sindicato de los trabajadores del IOMA.  En esa empresa nos encontramos los aquí reunidos.  Esta es la idea fundante y este el fin que perseguimos.